sábado, 30 de marzo de 2013

El templo del Espíritu Santo (Segunda parte)


El templo del Espíritu Santo

Autor: Un siervo del Altísimo.


TEMAS:
1.- Cuidados Espirituales.
2.- Cuidados internos.
3.- Cuidados externos.


¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros? 
1a Corintios 3:16

2.- CUIDADOS INTERNOS:

Ahora bien, muchos pueden pensar que el cuidado del cuerpo físico es algo sin importancia para el cristiano, pero precisamente eso es lo que Satanás quiere que piense, a él le gusta mostrar las cosas de Dios como algo sin importancia y que usted no debería tomarlo muy en serio, mientras que a lo de él como algo muy inofensivo, como algo de lo cual no deberíamos preocuparnos. Hermanos el Señor en su palabra nos dice:

Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.  
                                                                                                                                              Efesios 5:15-16

Nuestro enemigo es muy astuto y todo lo pinta bonito, a todo le resta importancia, todo lo oculta (recomiendo a todos los hermanos a investigar un poco acerca del actuar de nuestro enemigo y las cosas que hace a través del ocultismo) a nuestros ojos sin que nos demos cuenta siquiera de lo que estamos viendo. Satanás sabe que le queda menos tiempo que nunca, ya está próximo el tiempo de la siega en donde Dios separará el trigo de la cizaña.

… Ay de los moradores de la tierra y del mar porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.
Apocalipsis 12:12

Él les dijo: No, no sea que al arrancar la cizaña, arranquéis también con ella el trigo. Dejad crecer juntamente lo uno y lo otro hasta la siega; y al tiempo de la siega yo diré a los segadores: Recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.
Mateo 13:29-30

Volviendo al tema principal. El cuidado del templo del Espíritu Santo no es algo que se ha de hacer por vanidad, sino por obediencia a Dios. Cuidar el templo del Espíritu Santo implica cuidarlo desde adentro hacia afuera y con ello me refiero a cuidar qué alimentos comemos y si lo mantenemos sano con suficiente líquido, suficiente sueño y suficiente ejercicio. Con respecto a esto último me pueden decir el siguiente texto:

Ejercítate para la piedad; porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera. 
1a Timoteo 4:7-8

Contextualicémonos un poco en el tiempo en el que Pablo escribió esas palabras. Pablo escribió este carta aproximadamente entre los años 63 a 65 d.C., quizás no le diga nada esa fecha, pero me explico. Pablo escribió esta carta a Timoteo luego de salir de prisión (Hechos 28:16-31). Y como todos sabemos, en esos años no existían ni los autos, ni las bicicletas, ni las motos, etc. sólo tenían a los caballos y otros animales de transporte; y la tónica general de esos días era caminar. Además ninguna de las ciudades de esos días eran mega metrópolis como las que tenemos hoy en día con millones de personas y que se extienden por kilómetros y kilómetros. Entonces, en aquellos días no era necesario hacer ejercicio físico como algo anexo para mantener el cuerpo sano, ya que se caminaba para hacer cualquier cosa o para ir a cualquier parte. Como dato anexo, la caminata es el mejor ejercicio físico al que el ser humano se puede exponer, puesto que nuestras articulaciones fueron diseñadas para dicha acción y le provee de múltiples beneficios al cuerpo.
Ahora contextualicemos nuestra situación actual. Primero viajamos grandes distancias en vehículos motorizados, a nuestros trabajos o estudios, permanecemos largas horas en lugares pequeños sin mucho movimiento físico, sin realizar fuerza o ejercicio físico (claro a menos que trabaje en rubros de construcción), por lo ajetreado de la vida actual se come mal, rápido y alimentos no siempre muy saludables; lo que nos trae como consecuencia sobrepeso, obesidad, enfermedades cardiovasculares, etc.
En la palabra de Dios no dice que no hagamos actividad física, Dios le da prioridad a ejercitar a nuestro nuevo hombre, al espiritual, pero no dice que no debemos hacer ejercicio físico. Incluso Pablo hace analogías con respecto al ejercicio:

¿No sabéis que los que corren en el estadio, todos a la verdad corren, pero uno solo se lleva el premio? Corred de tal manera que lo obtengáis. Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible. Así que, yo de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo, no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado. 
1a Corintios 9:24-27

Hablando de alimentación y excesos en la Palabra de Dios podemos leer:

... y dirán a los ancianos de la ciudad: Este nuestro hijo es contumaz y rebelde, no obedece a nuestra voz; es glotón y borracho.
Deuteronomio 21:20

Y mirad por vosotros, que vuestros corazones no sean cargados de glotonería y embriaguez, y de los cuidados de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
Lucas 21:34

Andemos como de día, honestamente; no en glotonerías y borracheras, no en lujurias y lascivias, no en contiendas y envidia, sino vestíos del Señor Jesucristo, y no proveáis para los deseos de la carne.
Romanos 13:13-14

El que guarda la ley es hijo prudente; mas el que es compañero de glotones, avergüenza á su padre Proverbios 28:7

Porque el bebedor y el comilón empobrecerán, Y el sueño hará vestir vestidos rotos.
Proverbios 23:21

Así que hermanos, el Señor nos insta en su palabra a mantener un cuerpo espiritual alimentado y un cuerpo físico saludable, eso significa que ser gordo también va contra los designios de Dios, y no es por un tema de estética, sino por un tema de obediencia, ya que es muy sabido que un cuerpo con sobrepeso u obesidad conlleva a muchos problemas de salud colaterales tales como enfermedades cardíacas, diabetes, problemas circulatorios, lesiones de columna, problemas articulares en general, etc. y nuestros Dios siempre quiere evitarnos todo tipo de mal, tanto espirituales como físicos. Todo en nuestras vidas como hijos de Dios debe ser mesurado y equilibrado, pues la vida que nos presenta Satanás y en la cual nos trata de seducir es una vida de extremos, donde los excesos son lo ideal, lo "normal", donde todos los excesos son la tónica.

Quiero salirme del contexto del estudio y agregar un poco de información sobre alimentación que les puede ser útil a aquellos que tienen problemas con su peso y con no saber qué alimentos son buenos. Hoy en día tenemos alimentos procesados y/o refinados ¿Qué significa esto? significa que las empresas alimenticias procesan o "destruyen" los alimentos a tal punto que nos entregan comida casi lista para digerir, usted podrá pensar: ¿Y eso qué tiene de malo? pues bien, al realizar estos procesos sobre los alimentos simplifican tanto los componentes que el producto final son sólo carbohidratos con bajo valor nutricional, o sea nos aportan pocas o nulas vitaminas, minerales, proteínas, etc. que nuestro cuerpo necesita para funcionar de buena forma y que al consumirlos nos producen un elevación muy rápida del azúcar de la sangre (riesgo de desarrollar diabetes) y saciedad corta. En relación a lo último, comer estos "alimentos" es que usted  al comerlos quedará saciado, pero será por muy poco tiempo y al rato querrá comer más y más, además todos los carbohidratos generan adicción, pues le generan al cuerpo una dependencia física. Piense en cuantas personas conoce que no pueden pasar un día sin una Coca cola® o chocolates, o papas fritas, etc. pues es cierto, los azúcares (carbohidratos también. Y todos los alimentos los tienen aunque digan que son light o libres de azúcar) producen adicción, es más las bebidas gaseosas o bebidas carbonatadas no sólo producen adicción, sino que también deshidratan el cuerpo y hacen que usted quiera consumir más y más bebidas gaseosas. Ahora bien, no les estoy tratando de decir que no coman carbohidratos, porque aunque no lo crean el cuerpo si los necesita, pero debe ser una porción de lo que vayan a consumir. Idealmente combinen dos o tres porciones de verduras, proteínas o lácteos con una porción de carbohidratos como papas, arroz, fideos, etc. Siempre dos o tres porciones de estos alimentos con una carbohidratos y con eso mantendrán un peso acorde a su talla y no aumentarán de peso.

Entonces, en el marco de esta explicación alimenticia, todo lo que Dios hizo es bueno:

Después dijo Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla; árbol de fruto que dé fruto según su género, que su semilla esté en él, sobre la tierra. Y fue así. Produjo, pues, la tierra hierba verde, hierba que da semilla según su naturaleza, y árbol que da fruto, cuya semilla está en él, según su género. Y vio Dios que era bueno. 
Génesis 1:11-12

Por eso hermanos debemos comer idealmente, alimentos sin procesar o lo menos procesados posibles ya sea sea frutas, verduras, frutos secos, quesos, leche, arroz y legumbres como alimentos principales de nuestra dieta y lo mínimo de carbohidratos, pues con ello estaremos cuidando nuestro cuerpo y a la vez honrando a nuestro Dios al cuidar el templo del Espíritu Santo.

Debemos recordar también que nuestro cuerpo también necesita descansar, necesita sus horas de sueño. El descanso del cuerpo, al igual que el ejercicio y la alimentación son partes importantes de mantener sano al templo del Espíritu Santo. No se trata de dormir todo un fin de semana, sino que se trata de darle el descanso que el cuerpo necesita para funcionar. Nuestro cuerpo está diseñado para estar 8 horas acostado sin sufrir ningún deterioro muscular o circulatorio, además que durante la noche el cuerpo realiza la “limpieza” de todos sus órganos, de ahí que el descanso es tan importa en la vida diaria del cristiano. Ahora bien cuando usted toma una hora de su sueño para el Señor no es una hora perdida, es una hora ganada para su Dios y Salvador.

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