miércoles, 5 de junio de 2013

Crecer en Cristo

Filipenses 4:6-7

Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.

Hoy en este tiempo donde los días se diluyen como agua y todo corre tan rápido, el afán de esta vida nos consume. Los hijos, las deudas, el auto, la casa, etc. Los hijos de Dios somos atacados como nunca con estas cosas.

S. Mateo 6:34

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal.

Descansando en Cristo no estaremos afanados en nada, pero para ello debemos crecer, ya que el Afán es algo CARNAL y no espiritual. Según el verso 6 debemos contarle nuestros afanes al Señor a través de la oración, rogando y dando gracias para no estar afanosos por las cosas de esta vida. Si no completamos este paso no podremos seguir con el que sigue que es LA PAZ DE DIOS GUARDARÁ VUESTROS CORAZONES Y VUESTROS PENSAMIENTOS. Quiero que entendamos bien esto. Primero debemos dejar de alimentar al viejo hombre para que así se muera, el mismo Pablo nos dice:

Colosenses 3:5-8, 10

Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría; cosas por las cuales la ira de Dios viene sobre los hijos de desobediencia, en las cuales vosotros también anduvisteis en otro tiempo cuando vivíais en ellas. Pero ahora dejad también vosotros todas estas cosas: ira, enojo, malicia, blasfemia, palabras deshonestas de vuestra boca. y revestido del nuevo, el cual conforme a la imagen del que lo creó se va renovando hasta el conocimiento pleno.

El nuevo hombre se renueva a través de la Palabra de Dios, la oración o sea buscando primeramente el reino de Dios:

S. Mateo 6:33

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.

Una vez que superamos esta etapa del afán tendremos la paz del Señor y guardará nuestros corazones y nuestros pensamientos en CRISTO JESUS. Y luego de esto no sólo se acabará el afán y habrá paz en nuestro corazón y mente, sino que podremos ir más allá de la paz:

Filipenses 4:4-5

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos! Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.

Nos podremos regocijar en el Señor siempre; no un rato, no un día, no un años, sino SIEMPRE.

Ahora bien ¿Te preguntarás herman@ por qué los versos los puse al revés, es decir primero el 6 y luego el 4? Es porque si hay afán en tú mente y corazón no tienes paz y si no tienes paz ¿Cómo se supone que te vas a regocijar en el Señor; ni menos vas a poder ser gentil con alguien si sólo piensas en tus problemas y en ti mismo? Pero ojo, que este regocijo no es que yo me voy a esta riendo todo el día o voy a ser el "payaso" del lugar, este regocijo es permanente, ya que, sin importar qué me pasé estaré siempre regocijado en Dios y no me afanaré por lo que pueda pasarme porque Dios me cuida.

Sigamos estos pasos, roguemos al Señor para ser preparados por y para Él para que al final podamos estar  regocijándonos en el Señor SIEMPRE.

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