miércoles, 2 de octubre de 2013

Amoldarse a Dios

2 Timoteo 4:3-5

Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a las fábulas. Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.

Amados hermanos en Cristo Jesús, con dolor he visto, a lo largo de mi vida cristiana, como esto se cumple cada día más. Hoy en día se le llama legalista al que usa la palabra de Dios para exhortar la vida de los demás, se le llama legalista al hermano que desea obedecer la palabra de Dios con fidelidad. Hoy en día los "cristianos" quieren un Dios que se amolde a ellos y no ellos amoldarse a Dios. Quieren oír de la gracia de Dios y no de la obediencia A Dios. Dios es quién nos formó:

Salmos 139:13-16

Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre.  Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; Estoy maravillado, Y mi alma lo sabe muy bien.  No fue encubierto de ti mi cuerpo, Bien que en oculto fui formado, Y entretejido en lo más profundo de la tierra.  Mi embrión vieron tus ojos, Y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas Que fueron luego formadas, Sin faltar una de ellas.

Él nos creó del polvo de la tierra y como sus hijos nos hizo reyes y sacerdotes:

Apocalipsis 1:6

y nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre; a él sea gloria e imperio por los siglos de los siglos. Amén.

Como reyes y sacerdotes, DEBEMOS obedecer la perfecta voluntad de Dios. En este mismo libro Dios nos insta a volver al primer amor:

Apocalipsis 2:4

Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor.

¿Por qué volver al primer amor? Porque es en ese momento que anhelábamos de todo corazón servir a nuestro Dios en cuerpo y alma, deseábamos con fervor aprender a negarnos a nosotros mismos para así agradar a nuestro Señor. Los "cristianos" de hoy buscar agradarse a ellos mismos; lo peor es que culpan a Dios si les pasa algo malo, siendo que hacen a un lado a Dios en sus vidas y luego se quejan de las malas decisiones que tomaron.

Somos sus siervos, no sus iguales; como siervos debemos obedecerle en todo a Dios ¿Para qué? Para que nos vaya bien:

Deuteronomio 5:29

¡Quién diera que tuviesen tal corazón, que me temiesen y guardasen todos los días todos mis mandamientos, para que a ellos y a sus hijos les fuese bien para siempre!

Si no nos negamos todos los días y tomamos su cruz a diarios NO SOMOS DIGNOS DE ÉL

S. Mateo 10:38

y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.

Hermanos, el fin se acerca a pasos agigantados, dejemos de andar en tinieblas y andemos como de día. Obedezcamos a nuestro Dios y desechemos los rudimentos del mundo y la carne, que está viciada.

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