Romanos 13:8
No debáis a nadie nada, sino el amaros unos a otros; porque el que ama al prójimo, ha cumplido la ley.
Pablo nos habla acerca de una deuda, es una deuda de amor. El Señor descendió del cielo dejando todas su glorias para caminar entre nosotros y dar su vida en la cruz:
Filipenses 2:5-11
Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús, el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y estando en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre, para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra; y toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor, para gloria de Dios Padre.
Nos mostró su amor eterno y al aceptar su obra redentora nos hicimos deudores de su amor. Una forma de "pagarle" es obedeciendo su mandato de amar a nuestro prójimo:
Romanos 13:9-10
Porque: No adulterarás, no matarás, no hurtarás, no dirás falso testimonio, no codiciarás, y cualquier otro mandamiento, en esta sentencia se resume: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor.
Por amor a nosotros el Señor cumplió toda su ley y pagó en la cruz. Su palabra nos dice:
Efesios 5:1
Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados.
Si Cristo lo hizo, nosotros también debemos hacerlo. Además en su palabra nos enseña:
Hebreos 13:16
Y de hacer bien y de la ayuda mutua no os olvidéis; porque de tales sacrificios se agrada Dios.
¿ Qué haces tú por amor de tu prójimo? El mayor acto de amor que podemos hacer por alguien es hablarles de la obra de Cristo en la cruz para que sean salvos y no vayan a condenación, ya que esta es la voluntad de Dios.
2 Pedro 3:9
El Señor no retarda su promesa, según algunos la tienen por tardanza, sino que es paciente para con nosotros, no queriendo que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento.
Entonces ¿Qué harás para saldar tu deuda de amor con el Señor?
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