viernes, 30 de agosto de 2013

Esfuérzate y sé valiente

Josué 1:3

Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo lugar que pisare la planta de vuestro pie.

A través de la palabra de Dios encontramos muchas promesas, algunas libres y otras con condiciones.

Josué 1:7

Solamente esfuérzate y sé muy valiente, para cuidar de hacer conforme a toda la ley que mi siervo Moisés te mandó; no te apartes de ella ni a diestra ni a siniestra, para que seas prosperado en todas las cosas que emprendas.

¿Por qué Dios le pide que se esfuerce y sea valiente? Hay veces en que Dios nos encomienda grandes cosas que nos pueden atemorizar porque no nos sentimos capaces de hacerlas, pero Dios nos anima a esforzarnos y ser valientes frente a lo desconocido, porque está con nosotros:

Josué 1:5

Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida; como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré, ni te desampararé.

Quizás alguno me diga: "Pero ese es el antiguo testamento, y es una promesa para alguien específico con una misión específica de conquista. La palabra de Dios dice:

Malaquías 3:6

Porque yo Jehová no cambio...

También nos dice:

Hebreos 13:8

Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

Cuando nos enfrentamos a lo desconocido en la vida cristiana, Dios está con nosotros:

Josué 1:9

Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera que vayas.

Nosotros tememos porque, primero, estamos desconfiando de nuestra capacidad, lo cual es bueno, porque esto nos lleva a aprender a confiar en el Todopoderoso Dios:

Malaquías 1:11

Porque desde donde el sol nace hasta donde se pone, es grande mi nombre entre las naciones; y en todo lugar se ofrece a mi nombre incienso y ofrenda limpia, porque grande es mi nombre entre las naciones, dice Jehová de los ejércitos.

Es de Dios de quién debemos aferrarnos en todo momento, ya que, debemos entender que sin Dios no podemos hacer nada:

S.Juan 15:5

Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.

El mundo nos enseña a ser independientes para ser exitosos, que es lo opuesto de la vida cristiana. Dios quiere hijos tan dependientes que no puedan ni respirar sin Él. Y es lo que tenemos que tener muy claro como sus hijos.

Así que, confiemos en Dios de corazón, seamos valientes y dejémosle actuar a través de nuestra vida:

Proverbios 3:5-6

Fíate de Jehová de todo tu corazón, Y no te apoyes en tu propia prudencia.  Reconócelo en todos tus caminos, Y él enderezará tus veredas.

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